El emprendedor/emprendedora se hace, pues nacer, nacemos todos con el talento necesario para fluir en nuestro elemento, para desarrollar nuestro proyecto, aquella idea que tenemos, por pequeña que ésta sea.
Las personas emprendedoras tienen una motivación vital y emocional que va más allá de lo meramente material. Son personas que tienen localizado su elemento, aquello que les hace fluir y les permite avanzar de una manera clara, constante y proactiva, hacia el objetivo marcado, sin que el esfuerzo y el desgaste físico y mental hagan mella en la motivación principal, aquello que les permite soñar despiertos y hacer sus sueños realidad.

