Si os acordáis, hace unos meses publiqué un artículo, en el que os invitaba a reflexionar sobre los datos que publicamos en la red y el rastro personal que vamos dejando, sin darnos cuenta. Artículo que tuvo bastante aceptación, lo cual os agradezco.
Ahora que parece que ya hemos tomado ciertas precauciones con lo que publicamos y compartimos en redes, haciendo un buen uso del hemisferio izquierdo del cerebro, analizando y racionalizando la comunicación 2.0, una de las redes sociales más conocidas y utilizadas en occidente, y su sistema de "Me gustas", deja al descubierto el hemisferio derecho del cerebro, encargado de la creatividad y del sistema emocional.