Las Redes Sociales son, para muchas personas, sinónimo de entretenimiento. Un entretenimiento que relacionan con la llegada de Internet y del universo 2.0.
Muchas personas consideraban que este "entretenimiento" era asequible, accesible y sobre todo GRATIS, pues con un solo click nos permite comunicarnos y saber de la vida de quién queramos, lo cual es cierto, hasta cierto punto.
Como sucede con muchos avances de la humanidad, primero desarrollamos gran parte del potencial del invento, con la parte racional del cerebro, y tras un periodo de adaptación, permitimos que las emociones, tomen el control de nuestro pensamiento y de nuestras acciones, lo cual deriva en lo que en lenguaje cotidiano se conoce como "darle vueltas a la cabeza".
Esto es lo que está sucediendo con la llegada de Internet y la comunicación accesible. En la primera década del siglo XXI se estableció la denominada "Sociedad de la Comunicación y de la Información" Gracias al avance de la tecnología, empezamos a poder comunicarnos desde cualquier parte del mundo y con cualquier persona. Pudimos empezar a compartir datos e información de manera fácil y rápida.
Ahora, en la segunda década del siglo XXI, ya hemos superado esta fase de la "Sociedad de la Información". Tenemos instaladas potentes redes Wi-Fi y dispositivos "inteligentes", al alcance de nuestra mano, con los que poder conectarnos, comunicarnos y compartir datos e información. Sin embargo, parece que también se nos ha instalado, "de serie" el miedo a la intimidad, a compartir demasiado en Internet.
En este artículo os quiero dar una serie de pautas con las que poner este "Miedo" a nuestro favor, controlarlo y seguir avanzando en la vida.
Cierto es que llevamos compartiendo datos de manera electrónica, desde mucho antes de la llegada de las Redes Sociales 2.0, aunque quizá no nos habíamos dado cuenta de ello.

